!. LA FAMILIA ROBOLUCIONARIA .!

EL ARTICULO QUE TODO CHAVISTA DEBE LEER.

La ‚ÄúRevoluci√≥n Cartier‚ÄĚ de Hugo Ch√°vez ‚Ķ¬†Agt. 25, 2013
Elena Frías de Chávez y sus nietos.
Espejo radiante de la descomposici√≥n moral y el descaro revolucionario nuevo rico del chavismo lo representa la familia de Hugo Ch√°vez., Ellos son los burgueses predilectos del socialismo del siglo XXI, los insignes ‚Äúrevolucionarios‚ÄĚ en su m√°ximo esplendor.,¬†Regordetes, vulgares, ostentosos y cursis, encarnan una burgues√≠a afectada por la ridiculez y por la falta de desodorante.¬†
 
Huelen a azufre de corrupción.
Observar las fotograf√≠as de la transformaci√≥n de Elena Fr√≠as de Ch√°vez, su perrito encaramado en la cartera Cartier (¬Ņo Fendi?) o las evidencias del desvergonzado lujo de sus nietos, quienes nos muestran ‚Äúpor qu√© ser rico es malo‚ÄĚ entre borracheras, drogas (no me hagan hablar, lo advierto), relojes impagables, aviones, helic√≥pteros, carros de lujo, mansiones, compras en Estados Unidos y viajes al exterior, por no hablar del corrupto uso de los recursos del estado en todo esto, nos permite llegar a una conclusi√≥n: la revoluci√≥n chavista fue una delirante manera de hacerse rico y famoso, nada m√°s.¬†
La corrupción sin disfraz.
Los chavistas est√°n atrapados en su mentira y deshonor. Hablan de socialismo y honestidad, ante una inocultable demostraci√≥n de nuevo-riquismo y corrupci√≥n, sin fingimiento ni pena., Jam√°s en la historia de Venezuela se rob√≥ tanto a la naci√≥n ni de manera tan abierta y descarada como lo hizo Ch√°vez, su familia, sus allegados y sus socios.¬†¬†Jam√°s !¬†Lo tr√°gico es que, como usurpadores, permanecen en el poder y sin ning√ļn escr√ļpulo siguen mostrando toda la fastuosa podredumbre y corrupci√≥n de la ‚Äúrevoluci√≥n‚ÄĚ, ahora a cuenta doble, dado que ins√≥lita y delincuencialmente son dos las familias que se disputan el latrocinio nacional: los Ch√°vez y los Maduro.¬†
¬ŅRevoluci√≥n o revuelta?
Desde el punto de vista filos√≥fico o pol√≠tico, en Venezuela no protagonizamos una revoluci√≥n a la manera que s√≠ lo hicieron los franceses, los rusos, incluso, los cubanos.¬†En Venezuela no cambi√≥ el sistema, simplemente se reforzaron los males pol√≠ticos del pasado: la corrupci√≥n, el clientelismo, la demagogia, el despotismo y la arbitrariedad; adem√°s, se institucionaliz√≥ el despelote, la algarab√≠a y la intriga.¬†Octavio Paz hace una certera diferenciaci√≥n entre los t√©rminos revoluci√≥n y revuelta en su ensayo Corriente alterna. Por la relevancia del an√°lisis, me detengo y cito al escritor mexicano:¬†‚ÄúLa revuelta es intrigante, siembra confusi√≥n; la revoluci√≥n procura un cambio violento de las instituciones. La revuelta no implica ninguna visi√≥n cosmog√≥nica o hist√≥rica: es el presente ca√≥tico o tumultuoso, el alboroto; la revoluci√≥n est√° ungida por la luz de la idea, es filosof√≠a en acci√≥n, cr√≠tica convertida en acto, violencia l√ļcida.‚ÄĚ
Pienso que Venezuela, con Ch√°vez, sufri√≥ una revuelta hist√≥rica y no una revoluci√≥n, aunque reconozco que en lo √ļnico que s√≠ ha sido revolucionario el chavismo, donde s√≠ hubo un cambio violento con el pasado, una filosof√≠a de acci√≥n, una violencia l√ļcida fue en su cinismo h√≠per burgu√©s, en su corruptela y, por supuesto, en su ostentosidad.
La revuelta es vuelta al pasado, anacronismo: eructo. Adem√°s, la revuelta revuelve las cosas, las enreda y confunde: es una algarab√≠a de empujones y chismes. La revoluci√≥n es fractura definitiva y nacimiento. Aniquila todo a su paso y crea algo nuevo.¬†En Venezuela, con Ch√°vez, no ocurri√≥ ninguna fractura definitiva con el sistema ni un aniquilamiento de las instituciones. Se mantuvo el eructo del pasado, se revolvi√≥, se enred√≥, y, en medio de una algarab√≠a de empujones y chismes, se pudri√≥ el pa√≠s hasta su colapso.¬†Lo √ļnico nuevo, lo verdaderamente revolucionario, fue la institucionalizaci√≥n total y descarada de la corrupci√≥n y la ostentosidad.,¬†Lo peor del capitalismo se confundi√≥ con lo peor del comunismo y surgi√≥ el chavismo, esta vaina despelotada y chiflada que hoy nos caricaturiza y abochorna.¬†
¬ŅRevoluci√≥n Cartier o Gucci?
Me pongo muy exquisito cuando intento determinar si en Venezuela padecimos una revuelta o una revoluci√≥n. Sin duda, en t√©rminos pol√≠ticos y filos√≥ficos, el chavismo fue una revuelta, un despelote totalitario; nunca una revoluci√≥n.,¬†Pero el chavismo no tuvo nada de pol√≠tico ni de filos√≥fico, fue un circo de lujos y corrupci√≥n. En ese sentido s√≠ fue una revoluci√≥n, algo que rompi√≥ con todo lo conocido en el pasado, uniendo, en su creaci√≥n, lo peor del comunismo y del capitalismo.¬†¬ŅC√≥mo denominar esta contradicci√≥n pol√≠tica, esta paradoja hist√≥rica? –¬†¬ŅLa Revoluci√≥n Gucci? ¬ŅLa Revoluci√≥n Cartier? ¬ŅArmani, Dolce Gabbana, Louis Vuitton? El acertijo podr√≠a ser resuelto exhumando el cad√°ver del embalsamado. ¬ŅCu√°l de los doscientos impagables relojes se llev√≥ al infinito de su corrupci√≥n?.,¬†Yo creo que fue el reloj Pasha de Cartier, Hugo Ch√°vez siempre supo enarbolar su revolucionaria desfachatez. ¬ŅPor qu√© no habr√≠a de hacerlo en su lecho final?.,¬†La contradicci√≥n pervivir√°, qued√≥ embalsamada.
Confesión de risa. 
Con mis √ļltimos art√≠culos he herido algunas sensibilidades chavistas. Est√°n consternados. No esperaban una radiograf√≠a tan incontrovertible de su inmoralidad.,¬†Me r√≠o y lo celebro, debo confesarlo. Son tantos los da√Īos y tan seguidos que su enga√Īo socialista le ha causado a nuestro pa√≠s, que desafiarlos, para ridiculizarlos, me consuela y colma de gusto: me reivindica.¬†No lo oculto, me deleita ponerles la pluma en la llaga, enterrarla hondo, hond√≠simo, y observar con calculado regocijo como no les queda otro remedio que silenciar su dolor, su humillaci√≥n y su ira. No pueden responder, el s√≥lo debiti los incrimina.¬†Esta entrega aspira calificar la despelotada y c√≠nica locura que intentan llamar ‚Äúrevoluci√≥n‚ÄĚ; y claro, hundir un poco m√°s mi pluma en su llaga.
Gustavo Tovar Arroyo.