!. LA MUJER DE MABURRO .!

DIOS LOS CR√ćA Y EL DIABLO LOS JUNTA ‚Ķ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬†DE MOSQUITA MUERTA A MOSQUITA HAMBRIENTA ‚Ķ
La Tirana bandera …

La fría perversidad de Cilia Flores. РSi el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente, Cilia Flores es una absoluta corrupta. Su ambición autocrática es a un tiempo escandalosa y siniestra. 

 No tiene límites. 
  • Encarna la corrupci√≥n absoluta del madurismo.¬†
  • Se adue√Īa de todo y de todos, y lo hace como una d√©spota, es despiadada.¬†
No lo digo yo, es el rumor a voces dentro chavismo. 
  • Nadie la soporta por vil.
Cuando Ram√≥n del Valle-Incl√°n escribi√≥ su celebrada novela el ‚ÄúTirano Banderas‚ÄĚ no imagin√≥ que se anticipaba a los tiempos venezolanos del siglo XXI.¬†
Su Tirano no sería un hombre, sino una mujer; su apellido no sería Banderas, sino Flores.
Lo cierto es que la tirana act√ļa de manera sin verg√ľenza y descarada: demasiado ‚Äúbandera‚ÄĚ.
  • La Tirana bandera, Cilia Flores, junto a su monigote Nicol√°s, sus hijos, hermanos y sobrinos, son las hienas devorando la carro√Īa de la administraci√≥n p√ļblica y de la justicia de Venezuela.
  • Tienen hambre, mucha hambre.¬†
  • De mosquita muerta paso a mosquita hambrienta.
Desde que ha mostrado el rostro en territorio pol√≠tico y husmeado el poder con su hocico dictatorial, la tirana bandera -en el argot narcoterrorista de las FARC: alias ¬ęPrimera Combatiente¬Ľ- ha manifestado un apetito de riqueza y poder descarados.
  • Babea ante cada oportunidad o puesto pol√≠tico.¬†
  • Es la efigie rapaz de la voracidad madurista, hasta a los Ch√°vez supera.¬†Que es mucho decir.
  • No perdona nada, quiere todos los puestos para ella, quiere el poder absoluto para facilitar su absoluta corrupci√≥n.
Con fría perversidad conquistó la confianza del embalsamado infinito, Hugo Chávez. Comenzó como abogada del golpista traidor y finalizó como la Procuradora del sátrapa supremo. 
  • Una vida devota que lleg√≥ al l√≠mite de la fr√≠a perversidad cuando le concedi√≥ al ‚ÄúComandante Infinito‚ÄĚ la facultad de juguetear con su pareja, Nicol√°s Maduro.¬†
  • Ella sab√≠a que se ganar√≠a el cielo pol√≠tico con esto.¬†Lo hizo, insisto, es calculadora.¬†Se lo gan√≥.
Muerto Ch√°vez y humillados y execrados los familiares de √©ste -haza√Īa que Cilia complet√≥ con tal frialdad que hasta Maquiavelo habr√≠a aplaudido-, la voracidad de la primera tirana combatiente no ha tenido l√≠mites.
  • Lo controla todo, lo maneja todo.¬†
  • Es despiadada.¬†
Insospechadamente se ha llevado por delante a cuánto ícono chavista se le ha cruzado en el camino, Mario Silva entre otros.
Nadie imaginó jamás que la otrora mosquita muerta del chavismo devendría la mandamás del madurismo: la mosquita más viva y hambrienta. 
Ni los revolucionarios, ni la familia Chávez, ni la nomenclatura chavista. Nadie.
  • Por cierto, ni el gordinfl√≥n Diosdado Cabello quien tarde o temprano ser√° pasado al cadalso. ¬ŅNo lo creen?, pues escucho apuestas.¬†
La verdugo Cilia decapitar√° a Cabello como decapit√≥ a tantos otros, entre ellos a Mar√≠a Gabriela Ch√°vez (a quien acusa de ser una ‚Äúzorrita‚ÄĚ, una verg√ľenza total para el madurismo).
La mujer del guachoma.
En una reciente visita al estado de Sinaloa México, otrora tierra de carteles de la droga, crimen organizado, socialismo y escándalo, me hablaron de un tipo de personaje muy singular en esa fauna del terror que representa el narcotráfico y el socialismo del siglo XXI (son lo mismo).
  • Le llaman el ‚Äúguachoma‚ÄĚ, es decir: el ‚Äúguardaespaldas‚ÄĚ, ‚Äúch√≥fer‚ÄĚ y ‚Äúmayate‚ÄĚ (amante) del jefe del cartel.¬†
La palabra se acu√Īa con las primeras letras de cada una de ellas. ¬ŅPueden creerlo? Ellos ya lo sab√≠an, cuesti√≥n de entender las mafias.
No invento nada, es una categoría sociológica de los mafiosos y los políticos mexicanos. 
  • El guachoma ama, conduce y guarda la ‚Äúespalda‚ÄĚ de su jefe.¬†
  • Digamos, como Maduro y Ch√°vez. Id√©ntico.
Me result√≥ curioso pero muy descriptivo el t√©rmino. Parece que es una pr√°ctica conocida entre bandoleros latinoamericanos que el ‚ÄúL√≠der Comandante‚ÄĚ de una organizaci√≥n criminal o pol√≠tica tenga su guachoma, es decir, su leal juguetito sexual.
En Venezuela, ya lo sabemos. 
  • Maduro fue el guachoma de Ch√°vez y Cilia Flores es la mujer del guachoma.¬†
Ch√°vez usaba los servicios de su ‚Äúguardaespaldas, chofer y mayate (amante)‚ÄĚ, de su guachoma, para hacer m√°s placentero el poder; Cilia lo usa, al guachoma de Ch√°vez, para hacerse de poder.
  • Perversa y corrupta, Cilia Flores va por el r√©gimen acomodando sus piezas.¬†
Lo déspota, lo bandera de su tiranía, sucede en la imposición y el control. 
  • Como se√Īal√© antes, la lista de esposos, hijos, sobrinos, amantes y amigos es grotescamente larga.¬†
Ser√≠a imposible enumerarlos en esta entrega., Aver√≠g√ľenlo, se asombrar√°n.
El esperpento.
Valle-Inclán creó un género literario que llamó el esperpento, en él se deforma la realidad, recargando lo grotesco que hay en ella. 
Lo esperp√©ntico es algo que se destaca por su fealdad, su desali√Īo y chabacaner√≠a.
  • Cilia Flores forma parte de esa realidad grotesca que es la Venezuela del madurismo.¬†
  • Es la versi√≥n mejor acabada del esperpento.¬†
No sólo por su aspecto físico, que es tétrico, sino por su perfidia moral y su maquiavélica corrupción.
Nadie, a parte de Ch√°vez, ha detentado tanto poder como ella y nadie ha sido tan descarado y ‚Äúbandera‚ÄĚ para usarlo como esta tiranuela.
  • Cilia se comporta como la perfecta malvada de las pel√≠culas de Walt Disney.¬†
Es una y es todas: la madrastra de la Cenicienta; la Mal√©fica de la Bella Durmiente, la reina mala de Blanca Nieves; la Cruella Devil de los d√°lmatas. Adem√°s se les parece. ¬ŅO no?
Pero como todo esperpento malévolo, como todo mal, conocerá su fin; el bien la derrotará. 
Sabemos que luchará y usará todos sus recursos para mantener su fría perversidad en el poder, pero será imposible.
No serán las bellas durmientes ni las cenicientas de la muda oposición quienes la detengan, será ella misma, se carcomerá por dentro, se pudrirá como su alma antes de que pudra a toda Venezuela.
Lo ver√°n, lo veremos. El chavismo lo celebrar√°, nosotros simplemente seguiremos.
  • Venezuela no es ella ni sus hienas.¬†
Venezuela es un mosaico de esp√≠ritus plurales, nobles, visionarios y l√ļcidos que se organiza para la revancha.
T√ļ eres uno de ellos, yo tambi√©n. ¬ŅNos dejaremos aplastar por la tiranuela Cilia o por el guachoma Nicol√°s? Ni de vaina.
  • Nuestra indignaci√≥n se ha organizado, esto apenas comienza ‚Ķ