!. PCCH – Otra historia de horror Comunista ..!

Ejemplo Tortura China

«somos pueblo, luchamos por el pueblo, y matamos por el pueblo» …. Una de las persecuciones religiosas más despiadadas de estos tiempos es la que comete el régimen comunista chino hacia los practicantes de Falun Dafa, (también conocida como Falun Gong) disciplina de la Escuela Buda basada en 3 principios universales: Verdad, Benevolencia y Tolerancia que elevan el estándar moral., En 1999 comenzó una campaña de difamación y persecución hacia la disciplina iniciada por el ex-cabecilla del régimen comunista chino, Jiang Zemin., Persecución que se extiende hasta hoy, ya que la facción de Jiang aún mantiene bajo su control el aparato represivo en China.

Sra. Jiang Wei

En esta oportunidad nos enfocaremos en la historia de la Sra, Jiang Wei, una exitosa empresaria que fue sentenciada a 8 años de prisión en 2004., y, Posteriormente arrestada en 2015 y sentenciada a doce años.

Propietaria del lujoso hotel Landun en la provincia de Liaoning, la Sra. Jiang vivió una vida que la gente envidiaba, hasta que el régimen comunista chino lanzó la persecución hacia Falun Dafa en 1999. Para ese entonces, Falun Dafa se había arraigado profundamente en su corazón, ya que desde que comenzó con la disciplina en 1998 pudo curarse de distintos males que la aquejaban tales como hepatitis, insomnio, problemas cardíacos y ginecológicos, migrañas, etc. y además elevar su estado mental.

En septiembre de 2004, la trasladaron a la prisión de mujeres de Liaoning., [Esta enorme prisión se ubica en el suburbio noroeste de la ciudad de Shenyang, en China.] – un oscuro centro de detención, lugar en donde se cometen los más atroces abusos., Los guardias la golpearon, le pisotearon el pecho y le hirieron los pulmones., La Sra. Jiang estuvo encerrada en una pequeña cámara de confinamiento durante medio año., Un guardia la castigaba con frecuencia y la obligaba a permanecer quieta durante períodos prolongados. El mismo guardia instigó muchas veces a otros prisioneros a maldecirla, golpearla y abusar de ella.

Las torturas que soportó, el frío, el hambre y las drogas desconocidas que le inyectaron en un hospital psiquiátrico finalmente hicieron que se debilitara., la hicieron vomitar a diario, y, finalmente, desarrolló cáncer de estómago., Sin embargo, por no acceder a renunciar a sus creencias, fue acosada y detenida ilegalmente muchas veces. Fue liberada el 27 de junio de 2012, pero luego de presentar una denuncia penal en junio de 2015 contra Jiang Zemin, exlíder chino que lanzó la persecución a Falun Gong, fue arrestada nuevamente.

La Sra. Jiang dijo en la denuncia: “Debido a la persecución, perdí mi libertad y mi familia. No se me permitió ser hija, esposa o madre. La amargura y tristeza de estar separada de mi familia fue abrumadora. Como practicante de Falun Gong, superé muchas pruebas para entregar esta denuncia a todos los jueces y fiscales. Espero que use el poder que se te ha otorgado para devolver la justicia”., Años de encarcelamiento ilegal le costaron su matrimonio y decenas de millones de yuanes de su negocio y propiedades.

Nuevamente detenida, la señora Jiang se declaró en huelga de hambre para protestar por la persecución. Los guardias la esposaron a una tabla y la alimentaron a la fuerza cuatro veces al día., El juez del Tribunal de Distrito de Shuangta la condenó a 12 años de prisión el 21 de marzo de 2016. La llevaron a la prisión de mujeres de Liaoning el 23 de octubre., La Sra. Jiang fue puesta en confinamiento solitario en julio de 2018. El espacio era tan pequeño que no podía ponerse de pie. Se vio obligada a comer, dormir y hacer sus necesidades en ese lugar. Hacía calor y estaba sofocada, y había moscas e insectos por todas partes. Posteriormente comenzó a vomitar incontrolablemente y a sufrir un edema generalizado. Quince días después, la llevaron de urgencia a un hospital.

En abril de 2019, la Sra. Jiang fue transferida a una “unidad de entrenamiento intensivo” que se dedicaba a torturar a los practicantes de Falun Gong. A menudo la golpeaban y no le daban nada de comer., Para obligarla a renunciar a su fe, los guardias permitieron que los prisioneros le realizaran todo tipo de abusos físicos y psicológicos. Sin embargo, ella se negó a renunciar a los principios de Verdad, Benevolencia, Tolerancia, los pilares de Falun Gong que le habían dado sentido a su vida.