!!!! …. PIV – CRÍMENES FINANCIEROS VENEZOLANOS …. !!!!

Cronicas de Nueva York –
CORRUPCION E IMPUNIDAD ….
El informe de Freedom House reseña que los casos de corrupción e impunidad bajo los 18 años de Socialismo del Siglo XXI no tiene precedentes en el mundo de acuerdo al Centro Internacional para la Recuperación de Bienes en Suiza, han extendido sus tentáculos a otras naciones latinoamericanas como Ecuador, Guatemala, Nicaragua, El Salvador, Argentina, Bolivia y Brasil, entre otros, una influencia que ha colocado la corrupción chavista como un serio problema para la región.
Varios de los escándalos de corrupción financiera y de narcotráfico más notables tocan directamente la estructura del alto mando político y militar en Venezuela, incluyendo el entorno familiar del presidente Nicolás Maduro y gran número de ministros y funcionarios gubernamentales. 
Aunque estas irregularidades del alto nivel se han hecho más evidentes en años recientes, principalmente en tribunales federales de Estados Unidos, donde existe un historial extensamente documentado de casos de corrupción y narcotráfico que se remontan al origen mismo de la llamada Revolución Bolivariana instaurada por el fallecido Hugo Chávez a partir de 1999.
Los casos abarcan desde contratistas que pagaron abultados sobornos para obtener contratos petroleros o para la importación de alimentos, hasta operaciones de lavado de dinero a través de la adquisición de propiedades y bienes en mercados de lujo de Miami y Nueva York. Otros casos de investigación criminal incluyen el uso de exportaciones ficticias o firmas de fachada para justificar pagos a través del sistema de control cambiario en Venezuela.

El negocio de los alimentos

En amplio informe destaca -entre otros aspectos- la conexión que existe entre la corrupción y el negocio de importación de alimentos en Venezuela, y cómo este tocó el sistema financiero norteamericano desde 2008, cuando el entonces presidente Hugo Chávez inició su primer programa para distribuir bolsas o “combos” alimentarios con productos de la cesta básica, incluyendo arroz, granos negros, aceite y leche en polvo, entre otros productos.
Cuando los paquetes comenzaron a distribuirse en Venezuela, quedó de relieve que muchos habían sido adquiridos a firmas productoras en Estados Unidos. Por ejemplo, el arroz fue comprado a la firma Gulf Pacific, de Houston, Texas; los frijoles negros a Trinidad Benham Corp., con sede en Denver, Colorado el mayor distribuidor en Estados Unidos de granos y arroz; y el aceite vegetal a la firma tejana Cal Western Packaging Co, acota el informe.
Casi de inmediato, las operaciones en Estados Unidos de compra de alimentos coordinada a través de Bariven, una subsidiaria de Pdvsa encargada de las adquisiciones internacionales de la corporación, comenzaron a mostrar las costuras de malos manejos.
En una llamativa demanda judicial a mediados del 2008, los dueños de una firma de Miami denunciaron que el gobierno venezolano les canceló un contrato multimillonario, después de que se negaron a pagar un supuesto soborno de $2 millones, según documentos de la Corte del Distrito Sur de la Florida, resalta el reporte.
Los propietarios de la firma exportadora de alimentos Dexton Validsa Inc, que habían firmado un contrato de $195 millones con Bariven para el suministro de carne de res, pollo y azúcar refinada para el programa alimentario de Chávez, recibieron una propuesta de un enviado de la petrolera: si no pagaban $2 millones en efectivo como “comisión”, los contratos serían cancelados.
El portavoz de la propuesta ilegal resultó ser Juan Carlos Chourio, sobrino del general Jesús Suárez Chourio, en ese momento jefe de la Casa Militar del presidente Chávez y en la actualidad comandante general del Ejército en Venezuela.
El informe dice que los militares han jugado un papel central junto a Pdvsa en la corrupción ligada a los negocios de la compra de alimentos por parte del gobierno venezolano, con implicaciones para Estados Unidos.
Desde mediados de 2016 el Departamento de Justicia ordenó una indagación enfocada en empresarios y altos funcionarios venezolanos, incluyendo a oficiales activos del ejército, para establecer si cometieron delitos de lavado de dinero a través del sistema financiero norteamericano, y a través de fondos provenientes de contratos de alimentos.
La investigación se inició debido a las actividades financieras de varias empresas en Estados Unidos que actuaron como proveedores para programas alimenticios financiados por el gobierno venezolano. También debido a reportes sobre las irregularidades masivas que se produjeron en estos programas desde 2008.
Según una auditoría interna de Pdvsa, de los $2 billones empleados por Pdvsa para adquirir un millón de toneladas de alimentos en los primeros meses del programa alimentario creado por Chávez en 2007, sólo el 25% llegó a su destino, con un estimado de $180 millones pagados por sobreprecios en las facturas de compra.
Los costos de la corrupción para importar comida en Venezuela son tan altos, según expertos, que si el gobierno pagara los alimentos al precio del mercado, duplicaría las cantidades que podría comprar con el dinero destinado a tales fines.

Propiedades de lujo

En el informe se describe además los mecanismos usados por los operadores financieros del chavismo que actúan como testaferros, para comprar propiedades de lujo en los Estados Unidos.
Señalan que la mayoría de las adquisiciones de propiedades de lujo se inició en áreas exclusivas del sur de la Florida como Cocoplum, en Coral Gables; la avenida Brickell, en el distrito financiero de Miami, y otras zonas exclusivas como Fisher Island, Boca Ratón y West Palm Beach, las ambiciones revolucionarias se extendieron a otros centros urbanos de estados como Nueva York, Conneticut Texas y Colorado, cuyo paraíso de invierno de Vail pasó a ser parada obligada para los multimillonarios operadores venezolanos.
El enorme flujo de adquisiciones por parte de venezolanos multimillonarios que hicieron negocios con el gobierno de Venezuela, los ubicó entre los primeros y más prolíficos compradores de propiedades de lujo en zonas como Miami, aunque para ello usaran tácticas para tratar de esconder la identidad de los verdaderos propietarios tales como la creación de corporaciones en los estados de Delaware y otros, donde las leyes permiten el secreto de los nombres de los accionistas.
El flujo de compra por parte de venezolanos ha sido de tal naturaleza que el Departamento del Tesoro creó a principios de 2016 una unidad especial para investigar la adquisición de propiedades de lujo por parte de extranjeros que usaron tácticas para esconder la identidad, en los dos mercados más buscados por estos clientes: Miami y Nueva York.
La compra de propiedades de lujo por parte de chavistas no se limitó, sin embargo, a Estados Unidos. También buscaron otros destinos como República Dominicana, Madrid y Londres, y lugares distantes como Dubai, y Hong Kong.
Blog personalizado, dedicado a la recopilación, análisis y difusión de sucesos nacionales e internacionales ….