La injusta xenofobia contra los venezolanos …

A ra√≠z de la creciente ola migratoria de venezolanos en la √ļltima d√©cada, hemos comenzado a observar un fen√≥meno preocupante, doloroso y creciente. Se trata de la xenofobia de la cual son v√≠ctimas nuestros compatriotas en algunos de los destinos que finalmente alcanzan.

¬ęLa xenofobia ‚Äč es el rechazo u odio al extranjero o inmigrante, cuyas manifestaciones pueden ir desde el simple rechazo, pasando por diversos tipos de agresiones y, en algunos casos, desembocar en asesinatos¬Ľ. Con m√°s de seis millones de venezolanos dispersos por el planeta, de acuerdo a la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados, la vulnerabilidad de nuestros coterr√°neos en terceras naciones es creciente., Con sobrada raz√≥n la indignaci√≥n de nuestro gentilicio se incrementa con todo este panorama plagado de injusticias.

¬ęY es que Venezuela fue el pa√≠s m√°s abierto a la migraci√≥n durante sus a√Īos de mayor prosperidad¬Ľ.

Desde hace mucho tiempo atrás se comenzó a correr la historia de este país de gente amable, de clima perfecto y de riquezas que bastaban y sobraban, no solamente para sus pobladores, sino para quien quisiera llegar y trabajarlas., en la década de 1940 comenzó una primera ola migratoria desde la Europa en guerra, de hecho, creció más a partir de la postguerra.

Entre 1948 y 1961, ingresaron a Venezuela 920 mil inmigrantes, principalmente espa√Īoles, italianos y portugueses, cuando el pa√≠s apenas contaba con unos 5 a 7 millones de habitantes. Era gente que hu√≠a de la devastaci√≥n, del hambre, de todo el horror que es capaz de causar el ser humano cuando se deja captar para el mal., Y en los a√Īos 60 y 70 recibimos a numerosos grupos humanos desde Suram√©rica, ellos escapaban tambi√©n de persecuciones pol√≠ticas crueles, decididas a acabar incluso con sus vidas.

Esos migrantes fueron recibidos con los brazos abiertos. Se entretejieron con nosotros, formaron parte activa y medular de nuestra sociedad, prosperaron y nos hicieron prosperar.

Increíblemente, son muchas de estas naciones las que hoy estigmatizan a nuestro gentilicio. No vamos a generalizar, pero una cantidad representativa de sus habitantes reacciona con odio y miedo hacia el extranjero. Y ahora, el extranjero somos nosotros.

A prop√≥sito de la situaci√≥n de los venezolanos, las Naciones Unidas piden que no se utilicen ‚Äúhechos aislados para fomentar la discriminaci√≥n y la violencia contra personas refugiadas y migrantes‚ÄĚ.